Esgrafiado
Arte con cemento y color, tallado a mano.

El esgrafiado arquitectónico es una técnica tradicional y compleja, y es el eje conceptual del proyecto. Consiste en aplicar capas de revoque coloreado sobre un muro y tallarlas a mano para revelar los colores inferiores, siguiendo un diseño preciso.
Es una técnica al fresco: exige ritmo, exactitud y dominio del trazo, porque cada incisión es definitiva. Su capacidad para generar contrastes, texturas y patrones la convierte en un medio expresivo ideal para integrarse al entorno urbano.
Por su carácter artesanal y su resistencia al paso del tiempo, el esgrafiado funciona como una herramienta narrativa que enlaza lo ancestral con lo contemporáneo.